Elián la agarró de uno de sus brazos y tiró de ella alejándola de Brais antes de que estrecharan las manos sellando así la contratación. Se dejó arrastrar por su amigo que se la llevaba dejándola con la palabra en la boca.
—Estaba hablando, ¿qué quieres?
—¿Quién eres y qué tramas? —murmuró, alzando una ceja.
—No sé de qué estás hablando. —Frunció el ceño, molesta.
—No te hagas la loca, ¿qué pretendes contratando a ese hombre?
No quería que la cuestionaran, sus razones eran de ella y de nadie má