CAPÍTULO — EL SECRETO DE LAS TRES CUNITAS
(Punto de vista: narrador)
Gael nunca había sido buen guardián de secretos. Era impulsivo, transparente como el agua. Pero esta vez, la Luna misma parecía haberle dado fuerzas para callar.
Más de dos meses llevaba ocultando la verdad, sosteniendo en silencio un milagro que no podía revelarle a nadie, ni siquiera a Nayara.
Mientras todos creían que se preparaban para recibir un cachorro, y solo algunos intuían que serían dos, él y Varek compartían