CAPITULO 71— EL SI BAJO LA LUNA
El amanecer pintaba la manada con tonos dorados. Esa mañana, por primera vez, Nayara y Eliana caminaron juntas como Luna y Luna Madre, recorriendo cada rincón del territorio. La gente las esperaba con expectación, los niños corrían a su alrededor, los ancianos inclinaban la cabeza con respeto.
Nayara, orgullosa, tomó la mano de su madre y la presentó ante todos.
—Esta es Eliana, mi madre, nuestra Luna Madre.
El murmullo emocionado llenó la plaza. Eliana,