No, no, no. ¡Mierda!
Desenredo suavemente mi mano de su cuerpo y me tiro hacia atrás. Estoy desnuda, no puedo creer que esté desnuda. Miro a Raphael, está dormido. Parece tranquilo.
No puedo creer lo que pasó anoche. ¿Cómo pude ser tan estúpida para dejar que pasara? Ahora todo se va a acabar cuando termine el contrato y me voy a ir destrozada. Lo sabía y aun así dejé que pasara.
Me subo las sábanas hasta el cuello, le doy la espalda a Raphael y miro fijamente la lámpara de la mesilla de noc