27. ALEX
La oscuridad es total, pero mis ojos están abiertos. El reloj en la mesa de noche marca 4:40 a.m. Joder.
Casi nunca duermo bien. Y menos así.
Siento el peso de su cabeza en mi pecho, su respiración suave y regular contra mi piel. Mi brazo está atrapado bajo su cuello, inmovilizado. Siento que estoy completamente vulnerable. Es la peor sensación del mundo.
Vulnerabilidad. La palabra me hace apretar la mandíbula. Desde que tengo uso de razón, he asociado la vulnerabilidad con el desastre.