El sol caía con fuerza sobre los ventanales del edificio de Force Corporation. Afuera, una multitud de periodistas y fotógrafos se amontonaba con cámaras, micrófonos y preguntas que volaban como cuchillos.
—¡Nathan! ¿Es cierto que Logan Smith vive con usted ahota?
—¿Va a renunciar al cargo de CEO tras el escándalo?
—¿Qué más tiene que decir sobre la traición a su prometida, Nara Smith? — Nathan avanzó sin responder a ninguno. Llevaba el abrigo sobre el brazo, el rostro imperturbable, el paso