En la mansión Smith habia un silencio extraño aquella noche, como si la calma misma hubiera decidido fingirse para ocultar las tensiones que latían dentro de sus muros. Logan entró cansado, con la chaqueta colgando del hombro y el casco de la moto en la mano. El día había sido largo, lleno de situaciones que apenas había tenido tiempo de procesar, pero nada lo había preparado para lo que estaba a punto de escuchar.
Dejó el casco sobre el primer peldaño de la escalera, con ese descuido típico su