Seduciendo al jefe de la mafia 9. No dice la verdad.
POV Dimitrik Rudakov
Al abrir los ojos, me percató de que Melody seguía descansando en la cama. Su cabello se encontraba esparcido por completo en la cama, una imagen que me encantaba enormemente. Anoche termine poseyéndola de tantas maneras que tendría que revisar la cama pues temía haberla roto.
Melody mantuvo el compás conmigo, demostrando ser una fiera en la intimidad, algo que me encantaba. Apena pudimos pegar un ojo así que asimile que no se levantaría hasta las doce. Despertaba poco a p