96. Yo me encargaré.
Rune Montenegro
Llegaba al hospital donde Eloise me dijo que estaba verificar los cuerpos que se encontraba llorando de manera frenética. Los aullidos perturbadores me indicaron claramente lo que sucedía... experimentaba una sensación de frío.
—¡Donde esta mi hijo! ¡Mi hijo!
Eran desgarradoras las lágrimas que derramaba. Con rapidez me acerque a ella abrazándola, temblaba, sus gritos ensordecedores me dejaban entender que había perdido su alma.
—Eloise, salgamos. No podemos perder tiempo.
Pe