87. Gala
La luz del tocador reflejaba mi maquillaje haciéndome parecer una verdadera muñeca. Claire con su poca experiencia me estaba ayudando con mi cabello que habia crecido exageradamente rápido desde el embarazo.
—Estas preciosa —su sonrisa sincera iluminando su rostro—. Estar embarazada te da un brillo especial.
No pude evitar sonreír de manera viva, sintiendo cómo esas palabras absorbían un poco de la tensión acumulada en mi pecho. Era cierto que mi cuerpo había cambiado, pero me gustaba pensar