79. Me voy a ir a Francia
Al despertar, me encontré en un sitio desconocido donde el ambiente era fresco y el olor a desinfectante impregnaba el aire. Me costaba distinguir la realidad de un sueño desvanecido, y antes de que pudiera orientarme, una figura se acercó. El doctor, con una sonrisa cálida, trataba de tranquilizarme ante mi desconcierto. Puso una lámpara frente a mis ojos y continuó observando.
—¿Tienes conocimiento de cuál es tu nombre?
—Sí, mi nombre es Eloise. —seguía la luz ligeramente confundida con mis