21. Te lo pregunté una vez
Derek Montenegro
Me bajaba del coche en medio del camino estrecho y oscuro, rodeado de árboles que parecen intentar asfixiarme con sus brazos nudosos. El conductor del auto se bajaba junto a mí, dejando ver un rastro de respeto en su mirada. Ambos caminabamos con lentitud hacia donde nos estaban esperando.
En aquel rincón remoto, el ambiente se sentía denso, solo interrumpido por el susurro de las hojas agitadas por un viento frío. Avancé con determinación, escuchando el eco de mis botas golpe