14. ¿Qué te pasó ahí?
La tarde estaba oscureciendo y el aire era pesado, como si el mundo mismo estuviera tratando de aplastarme junto con cada uno de mis pensamientos. Allí estaba yo, recostando mi cabeza en el volante del auto, con las manos aferradas a ese frío metal, mientras el motor seguía rugiendo suavemente. Estaba cerca del restaurante de mi segunda presa. Intentaría entrar de la manera mas sigilosa para traer su atención. Apagaba el auto, me dirigía hacia el restaurante donde notaba a mi presa sentando co