El mundo se derrumbó a mi alrededor.
Los sonidos de hicieron más espesos al llegar a mis oídos.
Deseé haber escuchado mal o confundirme. Porque si él había hecho eso, significaba que todos mis recuerdos fueron reducidos a cenizas. La ropa no me importaba, ni los zapatos, ni ningún papel falsificado. Me importaban solo dos objetos muy valiosos para mí, lo único que me quedaba de mi familia. Saber que estaban conmigo, en la que fue… mi habitación, era como tener una parte de ellos viva.
—¿Todo