—¿Puedo pasar?
La voz de Vittoria me trajo de regreso a la realidad. Estuve toda la mañana perdida en mis pensamientos, paseando de un lado de la habitación a otro, procesando las mismas tontas palabras: Alcohol, mujeres, lo que sea.
—Vittoria —Me lancé en su dirección, abrazándola, sintiendo su menudo cuerpo contra el mío.
Casi se me olvidaba que ella se puso muy mal el día de ayer, que pasó por una convulsión justo frente a mis ojos. Estaba tan distraída pensando en temas triviales que d