••Narra Cipriano••
Apreté los puños dentro de los bolsillos de mi chaqueta. No me gustaba estar aquí. No me gustaba tener que pedir favores. Pero no tenía otra opción
Un mayordomo de rostro impasible me condujo a través de pasillos alfombrados de la mansión de Vincent Garath, pasando junto a cuadros de antepasados de la familia Garath, hasta una puerta doble de madera tallada.
Solo necesité llegar a su fortaleza y anunciarme para que me permitieran el acceso tras una rápida llamada. Y eso era