Sus dedos se enredaron en mi cabello, tirando suavemente hacia atrás, exponiendo mi garganta.
Tragué saliva.
—Quiero jugar un poco en estos momentos —Sus ojos siguieron el movimiento de mi garganta.
Y sin más, inclinó su cabeza. Sus labios rozaron la cinta que cubría los míos. Agrandé los ojos, horrorizada.
Mi cuerpo reaccionó al instante. Intenté negar con la cabeza, apartarme, pero su agarre en mi nuca se hizo cada vez más fuerte.
Me estaba besando a través de la cinta, con delicadeza, com