P.O.V. Nicola
No sé cómo me dejé convencer por ese hombre de hacer esto; sé que es una pésima idea; además, ¿qué le diré a Tania cuando llegue a la casa tocando nuevamente?
Me siento como si fuera un perro regresando con la cola entre las patas, pero en fin, si lo hago es para que mi familia esté bien. Continuo caminando hasta detenerme a menos de cinco metros de la enorme reja de metal.
Dudando si seguir adelante.
—Continúa —oigo una voz hablándome al oído que es ni más ni menos que