P.O.V. Adriano.
Me dirijo hacia la casa de mis padres; después de unos minutos, por fin hemos llegado. Bajo rápido para terminar rápido con esto y poder regresar con mi querida Mia.
Voy por el pasillo de la mansión hasta llegar a la oficina de mi padre; entro sin tocar y lo veo ahí sentado, a mi viejo, teniendo la vista fija en sus documentos. Noto cómo su cabello cada vez se torna más y más blanco. Recuerdo cuando era niño que jugaba con él en el jardín y su cabello era de un mismo tono,