DALTON
El celular vibró sobre la mesa de roble como si llevara dentro un corazón agitado. Ni siquiera necesité mirar la pantalla para saber quién llamaba. Lucas. Contesté sin pensarlo, pues sabía que a esa hora Lía estaba inmersa en esa maldita misión, que no quería que llevara a cabo, pero sabía que era su lucha y yo estaba ahí para apoyarla.
— Dime, ¿qué ha pasado?
La voz de mi "flamante" cuñado llegó a mis oídos.
— Ya entraron. Están en el restaurante. John la llevó del brazo, como si fuera s