LÍA
Los pasillos parecían más estrechos ese día. Sentía los ojos encima, los cuchicheos creciendo como la humedad antes de una tormenta. La mayoría de las veces, me daba igual lo que dijeran. Pero hoy, la energía era distinta. Hoy, cada paso que daba era como caminar sobre un campo minado de prejuicio.
Llegué a la oficina luego de que Dalton me dejara afuera del edificio. Estaba preocupada por él, pero sabía que era algo que tenía que hacer solo. Confiaba en su buen juicio y en que Amanda de ve