—Nosotros somos sus amigos del instituto y nos preguntábamos si querías venir con nosotros a conversar a casa de Nick un rato, ¿qué dices?
La chica se inclinó hacia la ventanilla con una sonrisa y entonces comprendió por qué se le hacía conocido; era uno de los amigos de Daniel que había estado afuera del cine la tarde anterior. Asintió con la cabeza, sonriéndole de vuelta.
—Sube —le animó el castaño, abriendo la puerta delantera del vehículo—. La casa queda cerca, solo a unas cuadras.
Serena s