Daniel escuchó el cerrar de la puerta de su dormitorio y permaneció ahí, de pie junto al escritorio, mirando cómo el sol centelleaba con todos sus potentes brazos ardorosos expandiéndose sobre el cielo limpio, mientras las imágenes de horas atrás cruzaban su mente como chispas de fuego.
Serena evadiéndolo; Serena saliendo de casa;
Serena sosteniendo su bolso con fuerza; Serena subiendo al auto de Ethan; Serena llorando; el auto perdiéndose en la calle,
¿Cómo había legado hasta esto? ¿Cómo puede