Capitulo 14 Sombras del deseo.
Camila caminaba por el pasillo de la facultad con la cabeza agachada, los pensamientos dispersos entre libros y recuerdos. Llevaba semanas intentando concentrarse, pero todo era inútil. Aquel encuentro fugaz en la calle, cuando lo vio salir de una cafetería con rostro cansado y barba crecida, le removió todo lo que creía haber enterrado. Julián. Su Julián.
No lo llamó, no se atrevió. Se escondió tras una columna, sintiendo cómo el corazón se le escapaba del pecho al verlo encender un cigarrillo