Christina abrió la puerta del auto, salió y se despidió desganada, con un ligero movimiento de mano, para el que no espero respuesta. Caminó despacio por el senderito entre el césped a la entrada de su casa, escuchando el motor del auto que le indicaba que él seguía ahí, de seguro esperando que ella entrara. Se preguntó si se iría sin más y de ser así, qué clase de connotación tendría eso en aquella relación que comenzaban a tener. Dudó, cuando lo escuchó decir que debían tomarse las cosas con