-No seas tan sarcástica conmigo.
-Esa parte que acabo de mencionar fue en serio, gracias por hacer todo esto para mi, está muy lindo.
-No tienes que agradecer nada. Las brochetas las hice yo.
-¡Wow! ¡Pinchar frutas con palillos! -dijo Christina abriendo la boca, llevándose las manos a las mejillas y él se rio de su imitación de mi pobre angelito.
La cita transcurrió entre conversaciones muy cómodas y risas . Ambos comían sin ganas, preferían y les fascinaba coquetearse mutuamente, intercambiand