Sorprendida, estupefacta y enmudecida, se llevó un trozo de galletas a la boca para mantenerla ocupada mientras conseguía conjugar alguna idea, sentía que había arruinado todo.
-Yo lo dejé -dijo haciendo una pausa, tomando un sorbo de vino.
-. Es un buen tipo o al menos eso creía. -Se encogió de hombros-. No sé, no me llenaba de la forma en que necesitaba y eso me estaba matando. Quise hablarlo, nos peleamos. Terminé con él, quien se ofuscó, se montó en el auto, manejó y se pasó un pare... ten