—Ok, te espero mañana —dijo ella que intentaba sonar lo mas calmada posible, pero en realidad, había comenzado a brincar por toda la cocina —Espera Santiago, ¿cómo debo vestirme? Digo.
—Lo que tú quieras… como te sientas más cómoda, aunque siéndote sincero, no me molestaría si repites la falda de la otra vez, me gusta cómo se te ven las piernas desnudas.
—Christina tragó hondo, pensando en que era un atrevido tal cosa.
—Viste algo sencillo, la ropa es lo de menos, no te preocupes por eso.
—Ok