El relicario palpita contra mi pecho como si tuviera corazón propio.
Corro junto a Christian a través de los pasillos subterráneos, y por primera vez en toda mi vida, no siento que estoy huyendo. Siento que estoy llegando. Los guardianes se apartan de nuestro paso, sus rostros reflejan una reverencia que antes de este momento, jamás me habrían dedicado. Ahora soy la pareja del alfa. Eso lo cambia todo.
Christian me sostiene de la mano mientras descendemos hacia las cavernas principales. Su agar