Siento el viento de las montañas del norte cortar mi piel cuando llegamos al Bosque Prohibido. Christian me sostiene en el borde del acantilado, y aunque su mano es firme, posesiva como siempre, puedo sentir la tensión que recorre su cuerpo de lobo convertido en hombre. A nuestras espaldas, la manada forma una media luna. La Madre de los Antiguos está aquí. Jonas con sus tácticas de guerra susurradas. Sela irradiando magia que hace temblar hasta el aire.
Y en mis manos, palpitante como un coraz