Mundo ficciónIniciar sesiónLa Ciudadela respira como un organismo vivo.
Desciendo las escaleras que nadie debería descender, que quizás ningún otro ser jamás descendió. A mis espaldas, Christian permanece fuera—así lo exigió el guardián sin rostro que se materializó de la neblina azul. "Ella debe ir sola. El puente cruza en soledad."
Las paredes brillan con luz verde y símbolos dorados que reconozco sin sab







