Francis me tomó de la mano y me llevó afuera. Había poca gente en la calle. Prácticamente todo el pueblo estaba en el salón de baile, participando del baile.
El me miró:
- Dime que es mentira... Que no sabías que nuestros padres tenían una aventura.
- No sabía... - Traté de explicar. – Fue… Me enteré por casualidad.
- Dijiste que escuchaste a mi madre quejarse del matrimonio... Pero no dijiste que sabías que Michelle era su amante. ¿Cómo puedes ocultarme esto? Siempre pensé que éramos amigos an