- Yo... yo traje esto. Michelle me mostró una margarita en su mano.
- Yo... yo no estaba loco. Te vi... ¿Qué quieres?
- Vine a traerte una flor. - Dijo ella, sin acercarse.
- ¿Quieres darme una flor? – pregunté confundida. - ¿Tiene... veneno? ¿Leche?
- ¿Crees que haría eso?
- Creo... Quiero decir, estoy seguro.
Michelle miró los regalos que estaban por todas partes en la habitación. Fue a la ventana y abrió la ventana, tirando la flor.
La miré, quien dijo con aire burlón:
- ¿Por qué querrías un