Entre un cambio de pañales en el baño de mujeres y una rápida follada en el de hombres, comenzó nuestra canción. Ya estábamos completamente agotados cuando nuestros cuerpos se encontraron en la pista de baile.
- Creo que el próximo año no bailaré Tu Amor. - Yo hablé.
- ¿Porque? - él se rió.
- Porque ya no soporto esta música de día y de noche. Yo también comencé a reír.
- ¿Quién hubiera pensado que nuestra música sería la favorita de nuestros hijos?
- Puedo apostar que todo esto es obra de Irin