La noche de la gala en Étoile no solo iba a ser un despliegue de arte y belleza, sino también una declaración de guerra. Pamela sabía que lo que estaba por hacer no tenía marcha atrás: al exponer públicamente a Luciana, Iván y Lina, pondría en riesgo mucho más que su reputación… pero también terminaría de romper las cadenas que la habían mantenido cautiva en su propia vida.
El salón principal de la escuela estaba iluminado como un cielo despejado y lleno de estrellas. Candelabros de cristal pro