El murmullo del viento se deslizaba por los ventanales de Étoile como un susurro antiguo, colándose entre las cortinas de tul y acariciando los espejos del estudio con un dejo de amenaza apenas perceptible. La escuela había recobrado su ritmo tras la reapertura, con alumnas ensayando con la pasión de quien baila para silenciar un mundo en ruinas. Pero Pamela, aunque sonreía y corregía con ternura la postura de una de sus pequeñas bailarinas, sentía algo... fuera de lugar. Algo que la inquietaba