Laura estaba de pie, descalza, con parte del cabello aún recogido, mirando las fotos en Instagram. El vestido brillaba en las imágenes etiquetadas por los amigos. Los comentarios subían sin parar. Corazones. Fuego. Aplausos. Estilistas curiosos preguntando por el diseñador.
Sonrió para sí misma.
De pronto, sintió unos brazos fuertes rodeándole la cintura por detrás.
Edgar.
Encajó su cuerpo contra el de ella, deslizando el rostro por su cuello y dejando allí un beso lento, ardiente.
—Acabo de ca