Ísis parpadeó, sorprendida.
—¿Thales? —repitió, como si probara el nombre en la boca.
Alex asintió despacio y su sonrisa se volvió más calmada, más profunda.
—Thales significa florecimiento —explicó, apretándole suavemente la mano—. El que florece. Vigoroso. Fuerte. —Tragó saliva, como si la emoción le subiera por la garganta—. Un nombre para alguien que vino a cambiarlo todo.
Ísis lo miró fijamente durante unos segundos. Y antes de que pudiera decir nada, Alex la levantó en brazos sin esfuerzo