El silencio cayó pesado entre ellos. Olívia volvió a llevar la mano al rostro de Liam, pero esta vez el gesto era distinto; no era solo ternura. Era comprensión. Liam habló con la voz baja, cargada de verdad. Tenía la mirada fija en la de ella, demasiado intensa como para huir.
—Me removiste por dentro desde el momento en que entraste en aquel lugar. —Hizo una pausa breve, como si reviviera la escena—. Te observaba todo el tiempo. Donde ibas tú, iba yo detrás… como una sombra. —Sus labios se cu