Han pasado cinco años desde que Lucía pisó por primera vez este apacible pueblecito. El tiempo ha transcurrido con lentitud, como el suave fluir del arroyo que corre tras su casa de cottage, trayendo consigo pequeños cambios que, poco a poco pero con firmeza, han ido moldeando su nueva vida.
Esa mañana, Lucía estaba atareada en la floristería. Sus hábiles manos arreglaban un ramo de rosas blancas con baby's breath, siguiendo el encargo especial de una clienta habitual que celebraría su vigésimo