Esa noche, en la cálida cabaña, Lucía y Lucas estaban sentados en la pequeña mesa del comedor. La lámpara de la mesa brillaba tenuemente, iluminando los papeles de dibujo y los libros de cuentos que estaban esparcidos sobre la mesa.
Lucas estaba absorto dibujando con sus crayones de colores. Frente a él había un montón de papeles ya coloreados con gran entusiasmo: el dibujo de una jirafa con un cuello enormemente largo, el dibujo de un sol con una sonrisa amplia, y el dibujo de una casa con hum