Villa Isabella, Montes Sabinos
Anochecer
La mesa del comedor podía albergar a veinte personas.
Hoy solo había seis.
Elena estaba sentada entre Dante y el vacío, observando a los otros comensales como se observa a serpientes en un terrario. Matteo el Mayor presidía la cabecera en el lugar de Salvatore, el lugar del jefe. A su derecha, Luca comía con la parsimonia de quien no tiene prisa por nada. A su izquierda, Alessia bebía vino tinto con la confianza de quien ha ganado una partida que nadie m