Palermo, Sicilia
48 horas después
El instituto psiquiátrico Virgen del Rosario se alzaba en una columna pelada como una herejía de hormigón.
Elena observaba desde el coche alquilado, sus dedos tamborileando sobre el volante. El edificio tenía esa arquitectura de los sesenta que parecía diseñada para aplastar el alma: ventanas diminutas, muros grises, alambre de espino coronando las verjas como una burla de la curación.
Dante iba a su lado, las manos quietas, los ojos fijos en la entrada.
"Ahí d