Norte de Italia
Días después
Valentina caminaba por la orilla del lago, con el viento helado cortándole el rostro. Llevaba tres días esperando, tres días vigilando, tres días preguntándose si había tomado la decisión correcta.
Vittorio estaba escondido en la casa, esperando también. El FBI lo buscaba. La policía italiana también. Pero él había dicho que era necesario. Que para atrapar al verdadero enemigo, primero tenía que parecer el enemigo.
¿Crees que vendrá? Preguntó Vittorio cuando ella vo