Villa Isabella, Montes Sabinos
Una semana después
La calma tenía un precio.
Elena lo aprendió cuando el sobre apareció en el buzón, sin remitente, con solo su nombre escrito a mano. Lo abrió en la cocina, mientras el café se enfriaba sobre la mesa.
Dentro, una fotografía.
Sofía.
Su hermana, viva, sonriendo, en un lugar que Elena no reconocía. Una plaza, una fuente, palomas. La fecha en el reverso: tres días antes de su muerte.
Y una nota:
"¿Recuerdas cuando eras feliz? Yo sí. Y voy a asegurarme