Villa Isabella, Montes Sabinos
Tres semanas después de la finca
El invierno había llegado a las montañas.
Elena observaba la nieve caer desde la ventana de la biblioteca, una taza de té humeante entre las manos. Todo estaba en calma. Demasiado, quizás.
Dante entró en silencio; se situó a su lado.
¿Pensando?
Siempre.
Él sonrió. ¿En qué?
En lo rápido que cambia todo. Hace un año estábamos huyendo, luchando, sobreviviendo. Y ahora... Señaló el jardín nevado. Esto.
¿Te aburres?
No. Me asusta. La pa