Baldassare
Voy con mi sombrero Borsalino —luciendo el atuendo de Cosa Nostra—, con mi elegante pistola Jericho 941 FS, protegido con el chaleco antibalas debajo de mi chaqueta y mi juguete favorito, la bazuca, colgando de mi hombro.
Hemos recorrido el perímetro. Los imbecille se han conformado con quitarle el microchip a mi hermano y la seguridad de afuera olvidada. No fue difícil encontrarlos porque el capi mandó a vigilar el almacén que ardía en llamas, y al darle la ubicación de Constantino,