Azzura
Itala da miradas hacia atrás, y al estar bastante retiradas, se recupera para dar guerra a su amiga.
—Te volviste loca, has tratado como m****a al Don, no a cualquiera —pelea.
—Es la única opción. No seré la nieta que venderá al mejor postor —prometo.
—Darío impidió que recibieras un castigo. —Itala me retiene a mitad de camino y se planta en mi cara—. Temo por ti, cosa que tú no haces.
—Para eso te tengo en mi vida. —La acerco a mi cuerpo y abrazo fuerte.
—¿Qué harás cuando regrese a Can