Nikolai salió secándose las manos con una toalla pequeña. Llevaba una camisa azul oscura que combinaba perfectamente con el vestido de Alma. Sus ojos grises se detuvieron sobre ella y se quedó observándola.
Alma sonrió al verlo tan distraído.
—¿Qué? —preguntó divertida.
Nikolai dejó la toalla sobre una silla.
—Nada —dijo mientras caminaba hasta ella.
—Mentiroso.
—Estoy pensando que debería cancelar la fiesta.
Alma alzó las cejas:—¿Y eso por qué?
Nikolai rodeó su cintura desde atrás y apoyó la b