—¿Alma? ¿Dónde estabas? —interrogó Yuri al verla en su puerta al momento de abrirla.
La preocupación marcó su rostro aunque una mascarilla dorada de sheet mask cubría su rostro, Yuri sujetó su mano para casi arrastrarla dentro de su apartamento.
—¡Desapareciste durante días! —exclamó, quitándose la mascarilla de un tirón—. Pensé que Romanov te había enterrado en Siberia o algo peor.
Alma soltó una risa vacía. Dejó caer su bolso al suelo y se apoyó contra la pared, como si la fuerza la hubier